Hay un compromiso por mantener un nivel de deuda idóneo.
México es un emisor con sólido grado de inversión en Fitch. Su calificación “BBB” con perspectiva Estable se encuentra dos escalones arriba de las notas especulativas, y un nivel encima del grado de inversión refirió Charles Seville.
“Cuenta con características que le permiten tener acceso al mercado, a un grupo de inversionistas que fondean con tasas casi preferentes”, agregó.
Entrevistado por El Economista, el analista soberano de Fitch para México, Charles Seville, precisó que, aun teniendo supuestos macroeconómicos optimistas sobre el presupuesto federal para el año entrante, la perspectiva de mediano plazo es de un país capaz de honrar sus pagos.
“La perspectiva Estable en la calificación soberana indica que no prevemos cambios importantes que puedan desviar estas características en un lapso de dos a tres años”, aseveró.
Desde Nueva York, detalló que, tras revisar el Paquete Económico propuesto por el Ejecutivo, les queda claro el compromiso del gobierno para mantener un nivel total de deuda estable.
“El recorte de la nota que se aplicó en junio para México como emisor soberano y la perspectiva Estable captan las características del presupuesto planteado para el año próximo, incluso los ajustes que probablemente tendrán que aplicar si no alcanzan los supuestos planteados en ingresos tributarios o por petróleo”, explicó.
Pemex, presión intrínseca
El analista reconoció que el gobierno está buscando una estabilización de la deuda, y aseveró que es un paso en la dirección correcta.
Dijo que el Paquete Económico propuesto por el Ejecutivo esta semana para el 2020 no cambia la perspectiva Estable en la calificación que tiene el emisor soberano en Fitch, ni motiva riesgo alguno sobre la nota.
Precisó que el respaldo del gobierno para Petróleos Mexicanos (Pemex) está incorporado también en el recorte de calificación que aplicaron al soberano en junio, y consignó que continúa siendo válido el diagnóstico cuando dijeron que ni los recortes a las tasas impositivas para Pemex ni las inyecciones de capital significan soluciones de largo plazo para la petrolera.
El analista explicó que la nota soberana de México es el nivel más bajo del grado de inversión. Sin embargo, la perspectiva Estable que tiene la calificación supone que no ve un riesgo de corto plazo que pueda motivar un cambio en la misma en al menos dos a tres años.
Fitch recortó desde junio la nota soberana de México en un escalón y la dejó en “BBB” con perspectiva Estable. Esta degradación refleja la combinación del aumento del riesgo para las finanzas públicas ante un deterioro de la empresa Pemex y la debilidad macroeconómica.
0 Comentarios